Esta decisión impulsiva puede causarle estrés a tu mascota como no te lo imaginas

nueva mascota en la familia

Historia en Breve -

  • Si tienes en mente la idea de conseguir una mascota más joven que le haga compañía a tu perro o gato, es importante que te enfoques en las necesidades de la mascota que es mayor
  • Escoge a una segunda mascota cuyo tamaño y personalidad sea compatible con tu gato o perro
  • El presentarle una nueva mascota a tu mascota mayor requiere de una planificación avanzada y diplomacia de alto nivel, en especial cuando se presentan un perro y un gato
  • Cada mascota debe tener su propia cama, juguetes y áreas de alimentación. Además, las mascotas también deben alimentarse por separado
  • Es muy importante que tu mascota adulta nunca sea ignorada a favor de la nueva mascota

Por la Dra. Karen Shaw Becker

Si tu perro o gato se está haciendo mayor y estás pensando en agregar una mascota más joven a la familia, desde luego no eres la única persona que piensa así.

Muchas personas tienen la esperanza de que la presencia de un cachorro en la casa aliente a su mascota con más años a jugar más y mantenerse activo.

Por otro lado, muchos padres de mascotas, por temor a lo inevitable, en secreto esperan también que un nuevo miembro de la familia suavice el impacto de perder a su amigo más viejo.

Traer una nueva mascota a un hogar con un perro o gato adulto puede ser un gran éxito o una decisión desastrosa y lamentable. Cuando una mascota existente y una nueva no se llevan bien, puede haber problemas de conducta tanto predecibles como imprevistos y estrés para todos en el hogar.

En seguida verás algunas cosas que debes tener en cuenta antes de dar el salto y agregar a un nuevo compañero de la familia al hogar.

8 consejos para tener éxito al agregar un nuevo compañero a la familia

1. Presta la misma atención a las necesidades de tu mascota mayor como a las de tu nueva adición — Tu mascota actual ha sido tu fiel compañera durante mucho tiempo y merece pasar sus años dorados en paz y comodidad. Algunos animales más jóvenes serán una mejor opción que otros para tu mascota actual, por lo que las decisiones sobre cuál será la nueva mascota deben girar en torno a lo que es mejor para tu perro o gato.

2. Escoge a una mascota que tenga mejores oportunidades de llevarse bien con tu perro o gato mayor — Por ejemplo, si actualmente tienes un perro y quieres adoptar otro, a menudo es mejor que el segundo perro no sea más grande o crezca más que el primero.

No querrás que un perro joven y enérgico intimide a tu mascota existente debido a una disparidad de tamaño. También es una buena idea conseguir un perro del sexo opuesto, ya que los machos y las hembras tienden a llevarse mejor que los perros del mismo sexo.

También fíjate en la personalidad. Al acompañar a un perro más viejo y tranquilo con uno más sumiso y tímido le muestras más afecto a tu mascota actual que al imponerle un compañero de casa que sea tremendamente extrovertido.

La buena noticia es que muchos refugios de animales tienen programas en donde puedes llevarte a casa a una mascota que estés considerando adoptar por un día antes de adoptarla.

3. Si tu mascota actual es un gato adulto, considera obtener un perro tranquilo — Los gatitos adultos y sobre todo los mayores a menudo no aceptan a un nuevo felino en el hogar. Los gatos se llevan mejor si se adoptan juntos como hermanos o se les presenta a una edad temprana. Después de eso, las cosas pueden ponerse feas.

Incluso los gatos que han vivido juntos durante años pueden desarrollar problemas de relación a medida que envejecen. Asegúrate de elegir a un perro con un temperamento tranquilo que honre a tu felino adulto.

mejores amigos de gatos y perros

4. Para presentar con éxito un perro nuevo con un gato viejo deja que el gato esté a cargo — Las primeras reuniones entre un perro nuevo y un gato existente deben realizarse según los términos del gato, nunca los del perro. Asegúrate de que tu gato tenga rutas de escape en cada habitación y lugares seguros en los cuales pueda escalar o esconderse para que el perro no pueda acceder.

Usa puertas para bebés u otras barreras para evitar que el perro ingrese a ciertas habitaciones o áreas de tu casa con el fin de establecer lugares seguros para el gato.

Mantén al perro sujeto con una correa y restringido para que no pueda lanzarse ni acercarse a tu gato. Una vez que tu gato comprenda que no se encuentra en peligro inminente, puedes llevar al perro a cierta distancia y quitarle la correa.

Al mismo tiempo, distrae al perro con un juguete, algunos premios o una caminata corta para que no se concentre mucho en el gato.

En ningún momento le debes permitir a tu perro que arrincone o intimide de forma involuntaria al gato, y recompensa a tu perro cada vez que se concentre en ti en lugar de en tu gato.

5. Cuando presentas un nuevo gatito o gato adulto a tu perro mayor — Los perros tienden a ser más sociables que los gatos, por lo que gran parte de lo que mencioné en el punto # 4 también se aplica aquí, sin importar si el recién llegado es el perro o el gato. El objetivo es asegurar que el gato se sienta seguro a pesar del afán de tu perro por encontrarse y saludar.

Recomiendo preparar un cuarto para tu nuevo gato antes de llevarlo a casa, una habitación en donde pueda estar solo hasta que se instale en su nueva vida contigo. Debe estar equipado con una caja de arena, cama, algunos juguetes para gatos y escondites.

Aliméntalo y dale agua en la habitación. No cierres la puerta, pero limita el acceso con una puerta para bebé para que se sienta seguro pero no aislado.

Cuando lo lleves a tu casa en su jaula transportadora, llévalo directamente a su habitación. Colócalo cerca de la caja de arena, abre la puerta y mantente unos minutos hablando suavemente con tu gato. Deja que salga de la jaula a su propio tiempo y, de la misma manera, que se familiarice con tu perro según sus propios términos y plazos de tiempo.

6. Asegúrate de que ambas mascotas cuenten con sus propias pertenencias — Tus perros o gatos deben tener suficientes juguetes, camas y lugares para dormir que sean propios. Pueden compartir o incluso hacer intercambios, pero no asumas que lo harán. Deja que salga de ellos. Si tienes dos gatos, cada uno debe tener una caja de arena, además de una de repuesto.

7. Alimenta a tus mascotas en espacios separados — Este enfoque elimina la protección de recursos y pleitos por alimentos. También te permite asegurar que cada mascota reciba el tipo y cantidad adecuada de alimentos.

Además, debes colocar algunos cuencos o fuentes de agua alrededor de la casa para que todos tengan acceso a agua limpia y potable en todo momento.

8. Ofrécele mucho tiempo y atención a tu mascota adulta — Hacer que una nueva mascota se adapte a tu hogar requiere de tiempo y energía considerables, en especial si el nuevo miembro de la familia es un cachorro o un gatito. Pero mientras estés ocupado en encariñarte con tu nueva mascota, asegúrate de no ignorar a tu compañero mayor.

mujer abrazando a perro

En ningún momento querrás que se sienta abandonado o como segunda opción, así que asegúrate de que el recién llegado no esté absorbiendo todo tu tiempo y atención. Tu enfoque principal debe estar en tu compañero de mucho tiempo, lo cual también prepara el escenario para una organización saludable de la manada.

Es buena idea involucrar a otros miembros de la familia para que tus mascotas reciban mucha atención, afecto, ejercicio y tiempo de juego.

Si todo esto suena a que es mucho trabajo, lo es. Pero estarás agradecido más adelante cuando tus mascotas se lleven bien y tu casa esté en paz. Recuerda planificar con anticipación tanto para escoger como para prepararse para una nueva mascota, toma las cosas con tranquilidad y haz los ajustes necesarios durante el proceso.

La buena noticia es que muchos nuevos compañeros se llevan bien desde el principio. Otros crecen para ser amigos con el tiempo. Y algunos aprenden a coexistir en paz con tan solo ignorarse unos a otros.

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