5 pistas de que tu perro puede desarrollar una enfermedad articular

Análisis escrito por Dra. Karen Shaw Becker
perro con dolor articular

Historia en Breve -

  • Muchos perros desarrollan la enfermedad articular degenerativa, también conocida como artritis, a medida que envejecen, y es importante reconocer los signos de esta afección progresiva y los síntomas más sutiles
  • Cuando la artritis es una enfermedad secundaria, existe una amplia gama de causas, incluyendo un trauma, obesidad y terapia prolongada con esteroides
  • El control del estilo de vida de los perros con artritis puede facilitar aún más el manejo del entorno de tu hogar con terapias de rehabilitación y ejercicio diario apropiado
  • Los suplementos que pueden ayudar a mantener cómodos y con movilidad a los perros con artritis incluyen a los agentes condroprotectores, antiinflamatorios naturales, aceite de CBD y más
  • Es importante estar en contacto con un veterinario adecuado y controlar de manera rutinaria la enfermedad y necesidades cambiantes de tu perro a medida que envejece

Muchos perros desarrollan algún grado de la enfermedad articular degenerativa, conocida como artritis, a medida que envejecen. La degeneración articular está relacionada con el proceso de envejecimiento y se observa con mayor frecuencia en razas grandes y gigantes; sin embargo, puede afectar a perros de ambos sexos, todas las edades y tamaños.

La artritis también puede ser una enfermedad secundaria con una amplia gama de causas, que incluyen:

Desgaste anormal de articulaciones y cartílagos

Luxación de la rótula o subluxación de la rótula u hombro

Traumas

Osteocondrosis disecante

Defecto genético (por ejemplo: displasia de cadera)

Obesidad

Laxitud excesiva de las articulaciones

Ciertos medicamentos

Desarrollo anormal de la cadera o el codo

Terapia prolongada con esteroides

A diferencia de los humanos con artritis, los perros no pueden decir dónde o cuánto les duele, y dependen de otros para aliviar su dolor y molestias. Por eso, como dueños, depende de nosotros monitorear a los miembros caninos de la familia, en busca de signos de incomodidad, así como cambios en sus hábitos o comportamiento que también podrían indicar un problema.

Signos de enfermedad articular degenerativa

La mayoría de las personas son conscientes de que un perro con artritis puede cojear, moverse con lentitud o rigidez y tener dificultades para pararse después de acostarse. También, pueden tener problemas en la columna, atrofia muscular, fatiga, así como lamerse, masticarse o morderse áreas específicas del cuerpo.

Otras pistas que los dueños deben observar son:

Cambios en el apetito o hábitos alimenticios — Tu perro come menos, pero no porque no tenga hambre, sino porque tiene problemas para llegar a su tazón de comida. Un piso resbaladizo, escalera o largo camino hasta el tazón pueden hacer que alimentarse sea un desafío mayor de lo que podría manejar de forma cómoda.

Menor interés en hacer ejercicio o jugar — Uno de los signos clásicos de artritis progresiva en perros es una disminución de la actividad física. Es posible que tu perro sea menos juguetón que antes, o que no quiera moverse tan lejos como solía hacerlo en sus caminatas diarias. Si le encanta jugar fetch, ahora puedes notar que se cansa antes que tu brazo.

Cambios de personalidad — Si tu perro se siente incómodo la mayor parte del tiempo, es comprensible que se ponga irritable. Si el dolor persiste y empeora, podría mostrar cierta agresión si se golpea, o es empujado, o si le duele cuando lo levantas o tratas de moverlo. Un perro que nunca ha mostrado agresividad y de repente lo hace es porque tal vez padece una enfermedad dolorosa.

Cambios con los miembros de la familia — Debido a que tu perro no puede moverse tan fácil como antes, es posible que notes cambios en la forma en que interactúa contigo. Por ejemplo, es posible que ya no te espere en las escaleras para saludarte cuando entras por la puerta. Es posible que ya no te siga de una habitación a otra o salte en tu regazo cuando te sientas en tu silla favorita.

Si notas que tu perro ya no sube las escaleras, al sofá ni duerme contigo en la cama, son típicas señales de que podría sentir algún dolor o tener otra dificultad que le impide hacer cosas que solía hacer.

Cambios en los hábitos de aseo — Los perros realizan ciertas actividades de aseo, como sacudir todo el cuerpo cuando están mojados o para deshacerse del exceso de pelo. Por razones obvias, un movimiento de cuerpo completo será difícil o imposible para un perro que está rígido y con dolor artrítico.

Muchos perros también limpian el área alrededor de la parte posterior y genitales, lo que será menos probable para un perro con problemas en las articulaciones. Además, la incomodidad de la artritis puede hacer que tu mascota tenga problemas para orinar o defecar, lo que causará que se ensucie.

Los perros con artritis dolorosa no se mueven tanto como solían hacerlo y sus uñas tienden a crecer más rápido. Esto puede hacer que caminar sea más difícil para un perro que ya tiene problemas de movilidad.

Manejo del estilo de vida en perros con artritis

En muchos casos, los perros con enfermedad articular degenerativa pueden tratarse con un protocolo natural y no tóxico. Mientras más pronto se inicien los protocolos de apoyo articular, será mejor. Afortunadamente, cada vez hay una mayor tendencia, incluso en el ámbito veterinario convencional, de adoptar un enfoque multimodal para retrasar la progresión de la enfermedad y mantener a estos pacientes cómodos.

  • Control de peso — Mantener a tu familiar de cuatro patas delgado y saludable es crucial para prevenir o aliviar los síntomas de la artritis. Un perro con sobrepeso y artritis puede tener una mejora notable en sus síntomas después de perder tan solo una pequeña cantidad de peso corporal.
  • Terapia física — La fisioterapia es una necesidad absoluta para los perros artríticos y que debe mantener, así como aumentar la fuerza, tono y rango de movimiento de las articulaciones. Esto se puede lograrse con ejercicios terapéuticos, hidroterapia y masajes.
  • Ejercicio — Los perros necesitan moverse más a medida que envejecen. Aunque la intensidad, duración y tipo de ejercicio cambiarán, sigue siendo importante mantener una actividad diaria para prevenir la debilidad musculoesquelética. Los músculos mantienen la estructura de tu perro, por lo que preservar el tono muscular también disminuirá la cantidad de laxitud articular (lo que causa la artritis). El ejercicio diario y constante de por vida es la mejor estrategia a largo plazo para retrasar la aparición de los síntomas de la artritis. Sin ella, los perros pueden presentar síntomas más profundos de forma prematura. Los perros artríticos deben moverse, por lo que crear un plan de ejercicio personalizado es una medida importante para mantener la calidad de vida durante todo el proceso de envejecimiento.
  • Aumenta la comodidad y movilidad de tu perro en casa — Los perros con artritis deben tener una cama bien acolchada, que no sea tóxica, ubicada en un área cálida y seca de la casa. Una rampa o escalones cubiertos de alfombra para acceder a la cama o sofá pueden ser muy útiles, junto con una rampa inclinada hacia el exterior. Los pisos resbaladizos deben cubrirse con alfombras o tapetes antideslizantes.

Otros factores cruciales para mantener la salud de una mascota artrítica incluyen llevar una alimentación óptima y apropiada para su especie (que sea naturalmente antiinflamatoria) y evitar nuevas vacunas innecesarias (pruebas de titulación).

Además de las terapias, como los tratamientos láser y bucle de asís, he descubierto que aplicar un tratamiento quiropráctico, correr bajo el agua, masajes, acupuntura y estiramientos diarios, junto con un tratamiento oral (ver enseguida) para controlar el dolor e inflamación, puede producir los mejores resultados en un perro con artritis, y puede retrasar drásticamente la necesidad de intervenciones farmacéuticas si se aplica de forma temprana en el proceso de la enfermedad.

Suplementos beneficiosos para las articulaciones

Los agentes condroprotectores (CPA), que incluyen al sulfato de glucosamina, colágeno, MSM, membrana del cascarón de huevo, mejillón perna (almeja de labios verdes), Adequan y miristoleato de cetilo, son algunas sugerencias esenciales para los perros con artritis. Los CPA disminuyen la tasa de degeneración del cartílago, que es crítica.

La forma, dosis y tipo de CPA que recete tu veterinario deben basarse en las necesidades individuales de tu perro. Los CPA deben combinarse con opciones para el control del dolor, según sea necesario. Uno de los mayores errores, es que las personas solo controlan las molestias y no ralentizan el proceso degenerativo al mismo tiempo. Los perros con artritis deben llevar dos protocolos: Uno para soportar el cartílago restante (CPA) y otro como apoyo para el dolor.

Existen muchos remedios naturales para la artritis que pueden reducir o eliminar la necesidad de analgésicos en las primeras etapas, incluyendo un suplemento de omega-3 de alta calidad (aceite de kril), ubiquinol, cúrcuma (o curcumina), superalimentos verdes (espirulina, astaxantina), fórmulas antiinflamatorias naturales (como enzimas proteolíticas y SOD), remedios homeopáticos (por ejemplo, Rhus tox, bryonia y arnica) y complejo de ácidos grasos esterificados (EFAC). También, he encontrado que el aceite de CBD es una de las estrategias a largo plazo más seguras para el dolor crónico.

De igual manera, existen hierbas y nutracéuticos chinos y ayurvédicos que son muy beneficiosos para los perros con degeneración articular, dependiendo de sus síntomas individuales. Es importante controlar los síntomas de tu mascota de manera continua ya que la artritis puede progresar con el tiempo.

Para tener mejores resultados debes mantener controlada la artritis en tu perro

El cuerpo de tu perro cambia constantemente, y su protocolo de tratamiento también deberá cambiar, por eso es importante colaborar con un veterinario integrativo, si tu objetivo es mantener la calidad de vida de tu mascota durante el mayor tiempo posible, sin recurrir a medicamentos.

En la gran mayoría de los casos de dolor articular leve a moderado, si los CPA y las opciones para el control del dolor natural se utilizan de forma temprana, la necesidad de una terapia intermitente con NSAIDs podría disminuir cuando el clima o las actividades exacerban la incomodidad del perro.

Los casos de dolor articular moderados a severos (que requieren una administración constante de NSAIDs para mantener la calidad de vida) pueden depender de dosis más bajas de medicamentos mediante el uso de un protocolo integrativo que se instituya temprano y evolucione con la edad del paciente.

Algunas opciones nuevas de medicina regenerativa para animales pequeños incluyen la terapia con células madre e inyecciones de PRP (plasma rico en plaquetas), así como la proloterapia. La seguridad y eficacia de estos tratamientos dependen de la enfermedad y técnica que se utilice, que es otra razón para colaborar con un veterinario integrativo o de medicina funcional que conozca estos novedosos procedimientos.

Asimismo, te recomiendo llevar a tu perro con un veterinario proactivo y profesional de rehabilitación para que le realice un chequeo de bienestar al menos dos veces al año, para revisar su estado de salud, rango de movimiento articular y pérdida o aumento de masa muscular, así como hacer ajustes en su protocolo según sea necesario, para asegurar que su calidad de vida sea óptima.

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