Según 4 estudios, estos grupos de personas se benefician de tener mascotas

Escrito por Dr. Karen Shaw Becker
beneficios de tener un perro

Historia en Breve -

  • Si amas a un perro (o más de uno), entonces no te queda duda alguna de que ofrecen beneficios más allá de su compañía y afecto
  • La ciencia por fin se está poniendo al día con lo que los amantes de los perros intuimos en nuestro interior: nuestras mascotas tienen un efecto positivo tanto en nuestros cuerpos y mentes, como en nuestros corazones
  • Un estudio reciente reveló que adoptar mascotas puede mejorar en gran medida la vida de las personas con trastorno depresivo severo y resistente al tratamiento. Mientras tanto, otro estudio sugiere que los niños con perros sufren menos ansiedad en comparación con aquellos que no tienen perros
  • Un estudio de 2017 demuestra que tener perros reduce el riesgo de enfermedades cardíacas y aumenta la longevidad, sobre todo en personas solteras y en adultos mayores
  • Los adultos mayores con perros también realizan mucha más actividad física en comparación con aquellos que no tienen un perro al cual pasear y cuidar

Para aquellos de nosotros que amamos y convivimos con nuestros perros, no nos queda ninguna duda de que no solo nos ofrecen compañía, alegría y afecto, sino también importantes beneficios para nuestra salud física y mental.

Por fortuna, las investigaciones confirman lo que ya sabemos sobre la capacidad de los perros de disminuir nuestros niveles de estrés, ansiedad y depresión, así como de disipar la soledad, motivar la actividad física y animarnos a divertirnos y permanecer en el presente.

Cuidar de un perro ayuda a los niños a aprender sobre responsabilidades, ganar confianza y ser más activos. Tener un perro que depende de ellos les da a los adultos mayores una razón para levantarse y moverse todos los días. Todos estos beneficios se pueden encontrar en nuestra divertida y leal mascota que a su vez nos ofrece la manifestación más pura de amor incondicional.

Un estudio demuestra que adoptar mascotas puede tener un efecto drástico en adultos con trastorno depresivo

Un estudio de 2018 publicado en una revista de psiquiatría reportó que adoptar una mascota puede resultar en tasas más bajas de recurrencia en personas que sufren de depresión severa. Los beneficios son tan importantes que incluso los pacientes que son resistentes a los medicamentos antidepresivos o a la psicoterapia reportan mejoras en su salud mental.

Según los autores del estudio:

“El trastorno depresivo mayor resistente al tratamiento (TR-MDD, por sus siglas en inglés) es una enfermedad grave, con tasas de remisión muy bajas. La resistencia al tratamiento con medicamentos impulsa una búsqueda de enfoques alternativos no farmacológicos. La terapia con animales se ha utilizado en pacientes con afecciones psiquiátricas y los resultados han sido prometedores".

Si bien la terapia con animales se ha utilizado para muchas afecciones psiquiátricas, los autores del estudio señalaron que no se había probado clínicamente en pacientes con TR-MDD. Christian Jarrett, Ph.D., escritor y editor de la British Psychological Society Research Digest, dice que:

"El diganóstico de TR-MDD no es favorable. Aspectos tales como el estado de ánimo decaído y angustia emocional de estas personas no han mejorado a pesar de estar tomando una combinación de medicamentos antidepresivos junto con la psicoterapia".

Los investigadores evaluaron los efectos en 33 pacientes que aceptaron el desafío de adoptar una mascota (principalmente perros) entre las 80 personas a quienes se les hizo esta sugerencia.
33 de los participantes que no adoptaron una mascota ni eran dueños previamente, sirvieron como grupo de control. Los pacientes que adoptaron una mascota mejoraron "hasta el punto en que sus síntomas podrían considerarse leves", informa UK's Independant.

Es posible que los niños con perros sean menos propensos a sufrir ansiedad

En 2015, investigadores del Bassett Medical Center de Cooperstown, Nueva York, realizaron un estudio sobre la relación entre las mascotas y la salud de los niños, y sobre si tener una mascota en la infancia puede ayudar a prevenir enfermedades crónicas.

El estudio incluyó la participación de 643 niños con una edad media de 6.7 años. Si bien no se encontró ninguna relación entre tener una mascota en casa y el índice de masa corporal de los niños, el tiempo que pasan frente a la pantalla o su actividad física, sí se asoció con la ansiedad.

En comparación con los niños que no tienen perros, un porcentaje menor de los que sí tenían perros en casa alcanzó el valor de referencia clínica de la Prueba de Detección de Ansiedad Infantil y Trastornos Relacionados, mejor conocida por sus siglas en inglés, SCARED-5 (una prueba utilizada para detectar los trastornos de ansiedad en la niñez).

Solo el 12 % de los niños con perros sufrían de posibles casos de ansiedad en comparación con el 21 % de los que no tenían. El estudio encontró que "tener perros como mascotas se asoció con una reducción del 9 % en la probabilidad de obtener de tres o más puntos en la prueba SCARED-5 ", el cual es el puntaje a partir del cual se recomienda una evaluación adicional para poder diagnosticar un caso de ansiedad.

Tener perros reduce el riesgo de enfermedades cardíacas y aumenta la longevidad

Los dueños de perros tienen un menor riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca y muerte prematura en comparación con aquellos que no tienen perros, el cual es bastante significativo entre los solteros. En la revista Scientific Reports, los investigadores explicaron que:

“Los perros pueden favorecer la reducción del riesgo cardiovascular al proporcionar una forma alternativa de apoyo social y aumentar la actividad física. Se ha reportado que tener perros en casa está asociado con la reducción del aislamiento social y una mejoría en la sensación de bienestar, sobre todo en personas solteras y en adultos mayores ".

Entre las personas que viven solas, los dueños de perros tenían un riesgo 33 % menor de sufrir una muerte prematura y un riesgo 36 % menor de padecer enfermedades del corazón en comparación con aquellos sin un perro. Entre aquellas personas con perros quienes comparten su hogar con varias personas, la muerte prematura y el riesgo de muerte por enfermedad cardíaca fueron 11 % y 15 % más bajos, respectivamente.

Puede que, en parte, los beneficios estén relacionados con una mayor actividad física entre los dueños de perros. En mujeres mayores, por ejemplo, se asoció el tener un perro como mascota con una mayor probabilidad de caminar al menos 2.5 horas a la semana y una menor probabilidad de ser sedentarias durante 8 horas o más al día.

Otra forma en que los perros pueden mejorar tu salud cardíaca y longevidad es a través de sus efectos favorables sobre la presión arterial. En un estudio de 10 años de duración realizado por el National Health and Nutrition Examination Survey, en el cual participó un total de 1 570 personas de 60 años o más, se asoció el ser dueño de un perro con una disminución de 3.34 mmHg en la presión arterial sistólica.

"Para poner esto en perspectiva", La Dra. Ragavendra Baliga, cardióloga y profesora de medicina interna en el Wexner Medical Center de la Universidad Estatal de Ohio, dijo para el Columbus Dispatch que "incluso una reducción de 2 mm en la presión arterial sistólica se asocia con una reducción del 6 % en la probabilidad de sufrir un derrame cerebral, del 4 % en la enfermedad coronaria y del 3 % en la mortalidad general ".

Las personas mayores que son dueños de perros son mucho más activas que las que no tienen mascotas

Otro estudio reciente sugiere que los adultos mayores que son dueños de perros pueden alcanzar las metas de actividad física reconocidas internacionalmente según lo establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) gracias al sencillo acto de pasear a sus perros.

Un equipo de investigadores del Reino Unido comparó dos grupos de 43 adultos mayores de entre 65 y 81 años de edad. Un grupo fue integrado por dueños de perros, mientras que el otro no tenía perros como mascotas. Todos los adultos mayores vivían por su cuenta, y unieron a los miembros de ambos grupos según su género, altura, peso, afecciones y capacidad para caminar.

Los dos grupos fueron evaluados con base en el tiempo que pasaban caminando. Los participantes portaron sensores para rastrear sus movimientos durante tres períodos de una semana en el transcurso de un año. Las semanas se eligieron de tal manera que los pasos de los participantes pudieran ser medidos en diferentes estaciones y condiciones climáticas.

Las investigaciones anteriores sobre este tema se habían basado en el reporte por parte de los mismos participantes en cuanto a su nivel de actividad física. El uso de sensores de actividad física en este estudio proporcionó datos objetivos sobre los patrones y la intensidad de la misma, así como los períodos de sedentarismo.

Los investigadores descubrieron que el grupo de dueños de perros caminaba un promedio de 22 minutos extra al día en comparación con el otro grupo, lo cual era suficiente para cumplir con las recomendaciones internacionales de actividad física para obtener importantes beneficios para la salud. El ejercicio adicional que estas personas llevaron a acabo fue "marchar", no "solo vagar", según el Dr. Daniel Simon Mills, el autor principal del estudio.

La OMS recomienda al menos 150 minutos de actividad física semanal, de moderada a vigorosa. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos ­recomiendan que los adultos deben hacer al menos 150 minutos de ejercicio aeróbico de intensidad moderada, o 75 minutos de actividad de intensidad vigorosa cada semana.

Los investigadores también encontraron que los dueños de perros tenían menos períodos continuos de permanecer sentados en comparación con los demás. Mills, quien es maestra de etología veterinaria en la Universidad de Lincoln en Inglaterra, dijo para Reuters Health:

"Es muy difícil encontrar otro tipo de intervención que provoque un efecto de esta magnitud. Está bien documentado que aquellas personas de edad avanzada que tienen perros aumentan su actividad física de una manera significativa y saludable".

Mills considera que este estudio demuestra que estos beneficios de realizar actividad física provienen de tener perros, no de la idea de que los dueños de perros sean más activos por sí mismos.

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