¿Tu perro hará suficiente ejercicio hoy?

pasear al perro

Historia en Breve

  • Los paseos son fundamentales para el bienestar físico y mental de los compañeros caninos y, si se hacen de manera adecuada, pueden ser muy beneficiosos también para nosotros
  • Lo más importante que puedes hacer para garantizar una vida de paseos agradables con tu compañero canino es enseñarle a ser el compañero perfecto para salir a pasear
  • Los perros que son divertidos para caminar aprendieron que las correas sueltas son buenas, que las correas tensas no lo son y que jalar de la correa no logra nada
  • Una vez que tu perro se acomode a la correa, trata de idear diferentes tipos de paseos que sean divertidos para ambos

La mayoría de los perros en los Estados Unidos no hacen la cantidad de ejercicio que necesitan, y la tasa de obesidad canina de más del 50 % es prueba de ello. No es suficiente ejercitar a tu amigo peludo solo cuando el clima es agradable. Tener un perro significa comprometerse a mantener a tu mascota en movimiento, llueva o esté soleado (o esté cayendo nieve).

Los perros necesitan paseos no solo para hacer sus necesidades, sino también para hacer ejercicio y recibir estimulación mental. Necesitan poder para salir, interactuar, mover su cuerpo y socializar con otros humanos y perros.

El 'Prepaseo'

Por desgracia existen muchos padres de perros que han llegado a tenerle miedo a los paseos ya que su perro realmente los pasea o demuestra otras malas costumbres. Está por demás decir que el mejor momento de desarrollar un hábito positivo es cuando tu mascota es un cachorro.

Tan pronto como su sistema inmunológico sea tan fuerte como para protegerlo de enfermedades transmisibles (habla con tu veterinario sobre cuándo es el momento para sacarlo a pasear), tu perro estará listo para caminar contigo o con otros miembros de la familia. Antes de que saques a pasear a tu perro recuerda que este debe tener su propio collar ajustable (sin collares muy justos), placa de identificación y estar acostumbrado a usarlo antes de salir.

Algunos cachorros no tienen problemas para usar su collar, mientras que otros sí. Si a tu perro le molesta su collar, siempre y cuando estés seguro de que no está demasiado apretado (deberías poder deslizar los dedos debajo de él) o incómodo por alguna otra razón, distráelo para que no se preocupe hasta que se acostumbre. No debería tomar más de un par de días para que se olvide de que lo trae puesto.

Si planeas usar un bozal o un arnés (que recomiendo para cualquier perro en riesgo de lesionarse a causa de un jalón con una combinación de collar/correa), el siguiente paso es lograr que tu cachorro se sienta cómodo al usarlo. Al igual que con el collar, esto debe ocurrir antes de intentar colocarle una correa y salir de casa.

Una vez que usar su collar o un arnés sea cómodo para tu perro, este estará listo para el siguiente paso. Colócale una correa de algodón al collar o arnés y deja que el cachorro la arrastre por la casa bajo tu cuidado. Se acostumbrará a la presencia de la correa, así como a jalarla cuando la pise.

Una vez que se haya acostumbrado a ella, cambia la correa por una más larga.

Alivia la tensión (en la correa)

Los paseos iniciales deben ser cortos para la mayoría de los cachorros, ya que el objetivo es acostumbrar a tu perro a estar sujeto por una correa. Encuentra un entorno seguro y permite que tu cachorro arrastre la correa detrás de él, luego levanta el extremo opuesto de la correo. Bríndale la oportunidad de dirigir el camino durante unos segundos mientras mantienes la correa sobre el suelo. Reduce la velocidad para que se sienta obligado a disminuir la velocidad y en última instancia, para detenerse. Toma un breve descanso para felicitarlo y darle un poco de tiempo para jugar.

Luego, permítele dirigir el camino de nuevo, pero cuando levantes tu extremo de la correa, llámalo y permanece sin moverte. Si jala la correa, mantén tu posición sin jalarlo. El objetivo es enseñarle a mantener la correa floja al dirigirse hacia ti. Cuando reduzcas la tensión de la correa, llámalo y felicítalo.

Si llega hasta ti, elógialo más y dale un premio. Si se detiene antes de llegar a ti, tensa la correa lo suficiente como para aplicar un poco de fuerza. Llámalo de inmediato para que regrese de nuevo. Felicítalo a medida que se acerque cada vez más y proporciónale un premio si vuelve a ti. Muchos de los perros solo necesitan dos o tres repeticiones para entender que cuando no jalan la correa recibirán premios y felicitaciones.

Cuando tu cachorro haya aprendido a acercarse a ti para aliviar la tensión en la correa, puedes comenzar a retroceder cuando se acerque para mantenerlo en movimiento. Gira y camina hacia adelante para que te siga. Si camina de largo, dirígete en otra dirección para que se coloque nuevamente detrás de ti.

El objetivo es enseñarle a seguirte sin jalar la correa. Dependiendo del temperamento de tu cachorro, al principio es suficiente hacerlo de 5 a 15 minutos. Trata de controlarlo durante intervalos de 30 segundos durante cada sesión. Ten paciencia y no te involucres en una lucha de poder con tu cachorro. No tires, jales ni utilices la correa para corregirlo o castigarlo. Detente antes de que alguno se sienta frustrado o cansado.

Después de cada sesión corta, elógialo y juega con él algo que le guste. Recuerda que tu objetivo es crear bases para una actividad que ambos disfrutarán y les causará emoción durante toda su vida.

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Reduce la necesidad de jalar a tu perro

Si parece que tu perro no entiende el asunto de la correa, no estás solo. Algunos cachorros luchan contra la presión de la correa.

Si tu cachorro jala de forma constante la correa, es importante usar un arnés en lugar de un collar sujeto a la correa, ya que puede crear problemas graves en el cuello y el disco cervical.

Es importante que no seas parte del problema. Nuestro instinto es tensar la correa, por lo que también debes de tratar de mantener la correa floja. La respuesta de un perro a una correa tensa es jalarla. Una vez que estés seguro de que no contribuyes a este problema, te recomiendo lo siguiente:

  • Mantén la tensión en la correa y dale la espalda a tu perro. Deja que se dé cuenta de que no puede ganarte al jalar en tu contra.
  • Quédate quieto de espaldas y mantén la tensión en la correa; no muevas ni jales la cuerda, ya que esto hará que se jale, que es justo lo contrario de lo que tratas de enseñarle.

El mensaje que deseas enviarle es que jalar de la correa no logra nada. No cambia el escenario, no hace que te acerques, y no genera elogios ni premios. Con el tiempo, dejará de hacer lo que no funciona, en especial cuando es recompensada por su comportamiento deseable.

Desde el primer momento en que comiences a entrenarlo con la correa, es importante que tu cachorro no logre nada al jalar la correa. A algunos perros les toma más tiempo que a otros aprender a mantener la correa sin tensar; pero, con paciencia y persistencia, cualquier cachorro puede aprender a caminar con una correa relajada.

Aprovecha al máximo los paseos con tu perro

Una vez que tu perro haya aprendido buenos modales con la correa y ambos estén ansiosos por sus paseos diarios, considera cambiar la rutina para mantener las cosas divertidas. Estos son diferentes tipos de paseos para perros:

1. Paseos significativos. Por lo general se trata de paseos cortos y tienen un objetivo específico, por ejemplo, sacar a tu perro a hacer sus necesidades.

2. Paseos intensos. Los paseos intensos ayudan a mantener fuerte el cuerpo de tu perro, controlan su peso y ayudan a aliviar la artritis y otras enfermedades degenerativas de las articulaciones. Estos paseos también pueden ser una excelente estrategia para garantizar que tu perro haga la cantidad de ejercicio que necesita, siempre y cuando seas constante.

Recuerda: un perro sano necesita hacer ejercicio durante al menos tres días a la semana (cada dos días es bueno, pero lo ideal sería hacerlo todos los días) a una intensidad que eleve su frecuencia cardíaca durante 20 minutos, con el fin de mantener una buena salud cardiovascular y tono muscular. Si tu perro no tiene buena condición física, tendrás que comenzar poco a poco, hasta alcanzar 20 minutos de caminata intensa.

3. Paseos para la estimulación mental. La mayoría de los perros con correa no tienen oportunidad de olfatear e investigar tanto como quisieran, por lo que brindarle a tu mascota algo de tiempo para explorar es una buena fuente de estimulación mental. Estos paseos le permiten detenerse, olfatear, investigar, así como registrar y enviar mensajes, los perros acumulan conocimientos sobre el mundo a través de sus narices.

4. Paseos centrados en el olfate (o “sniffaris”). En este tipo de caminata tu perro toma la iniciativa, lo sigues y le permites explorar y olfatear por donde quiera. Piensa en los paseos centrados en el olfateo como caminatas mentalmente estimulantes, ya que tu perro decide dónde explorar y qué investigar.

5. Paseos de entrenamiento. Estos paseos pueden ser para mejorar los modales con la correa, aprender comandos de obediencia básicos o avanzados, interacciones sociales o cualquier otra cosa que se te ocurra enseñarle. Asegúrate de llevar algunos premios saludables cuando realices este tipo de paseo.

El entrenamiento continuo a lo largo de la vida de tu perro es una excelente manera de mantener el aprendizaje y el aburrimiento bajo control. También es una forma maravillosa de fortalecer el vínculo con tu mascota.

6. Paseos por lugares diferentes. En lugar de salir siempre al mismo lugar, toma a tu perro y camina a unas cuadras de distancia, hasta un parque del vecindario o un camino cercano para caminar. De esta manera, ambos estarán en un entorno fuera de lo habitual que les permita descubrir nuevos espacios, olores y experiencias.

7. Paseos con amigos. Si tu perro se siente cómodo con otros perros, considera reunirte con vecinos o amigos con perros para hacer paseos grupales. Cualquiera que tenga dos piernas o cuatro patas puede acompañarte a socializar y ejercitarse al mismo tiempo, además de que puedes intercambiar información valiosa con los otros dueños de mascotas.

8. Paseos con diferentes personas. Cada persona pasea a los perros de manera un poco diferente, por lo que cuantos más miembros de tu hogar saquen a tu perro a pasear, más experiencias distintas podrá disfrutar. Y como las caminatas son experiencias de unión cuando no se cometen los errores que mencionamos antes, todos los miembros de la familia pueden pasar tiempo de calidad con el perro.

Si trabajas todo el día, considera contratar a un paseador profesional de perros un par de veces a la semana, o pedirle a un amigo o vecino que saque a pasear a tu mascota.

Una de las cosas más importantes que puedes obsequiarle a tu perro, incluso durante los paseos, es toda tu atención. A la hora de salir a pasear, deja el teléfono en tu bolsillo, no prestes atención a otras distracciones y hazle saber a tu amigo peludo lo mucho que significa para ti.

+ Fuentes y Referencias
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