Si tienes un familiar peludo en casa, seguramente ya te enfrentaste a un episodio ocasional de diarrea. Si aún no ha sucedido, no descartes la posibilidad. No se trata de si una mascota tendrá diarrea, sino cuándo, ya que es seguro que tarde o temprano sucederá.
Es importante que sepas que hacer y qué esperar cuando tu mascota tiene heces sueltas, y de preferencia antes de que suceda.
Causas de la diarrea
Existen varias razones por las que los perros y los gatos tienen diarrea, pero la más común es la indiscreción alimentaria, lo que significa que tu mascota comió algo que no debería y su cuerpo quiere deshacerse de eso de inmediato. Es más probable que los perros consuman cualquier cosa, por lo que el ataque ocasional de diarrea es un problema más grave para ellos que para los gatos.
Los gatos suelen ser más selectivos con lo que se llevan a la boca. Por esta y otras razones, cuando se trata de trastornos digestivos, los gatos tienden a vomitar, mientras que los perros tienen a desarrollar problemas gastrointestinales (GI) inferiores y heces blandas.
Si tu perro come un palo o un juguete para masticar, el resultado puede ser diarrea o heces blandas intermitentes. Si tu gatito se traga una banda elástica, aunque es posible que no cause un bloqueo GI, puede causar diarrea.
Un cambio repentino en la alimentación también puede causar diarrea, en especial en mascotas que reciben la misma comida desde hace mucho tiempo. Es una de las razones por las que recomiendo una alimentación variada. Al igual que nosotros, los animales con tractos GI sanos y resistentes pueden comer diferentes alimentos de forma regular y no tener diarrea.
Así como tu cuerpo está diseñado para comer diferentes alimentos todos los días y no tener diarrea, el de tu mascota igual. Si le das a tu perro o gato la misma comida todos los días, meses, años y de repente la cambias, es muy probable que sufra un caso de diarrea. Lo alimentos no son los culpables, sino el intestino de tu mascota que se ha acostumbrado a procesar solo un tipo de alimento, que no es ideal, nutricional ni fisiológicamente apropiado.
Cómo diversificar la alimentación de tu mascota
El objetivo es ampliar la alimentación de tu mascota para incluir muchos alimentos con diferentes contenidos de nutrientes, lo que fomenta un microbioma intestinal diversificado y mejora la resiliencia del sistema digestivo. Alrededor del 80 % del sistema inmunológico de tu mascota se encuentra dentro de su tracto GI, por lo que cuanto más te concentres en crear una buena salud intestinal, más saludable estará tu mascota.
Si le quieres dar diferentes alimentos, bocadillos o snacks, debes hacer una transición muy lenta y ofrecerle pequeñas cantidades de nuevos alimentos a un ritmo que no cause molestias gastrointestinales. He tenido muchos clientes que tiran su comida vieja y la sustituyen de inmediato por una comida nueva. Y por desgracia, a menudo terminan en el hospital de animales de emergencia con una mascota débil que está lidiando con un terrible caso de diarrea debido al cambio tan repentino en su alimentación.
Una transición lenta significa días o semanas para la mayoría de los perros y, a menudo, semanas o meses para los gatos. Te recomiendo que comiences a darle un 10 % del alimento nuevo mezclado con un 90 % del alimento actual durante varios días. Observa las heces de tu mascota y, si todo parece estar bien, incrementa el alimento nuevo a un 20 % y el alimento actual a un 80 %.
Observa los cambios en las heces y, si no ocurre ninguno, aumenta la proporción de 30 % y a 70%, y así sucesivamente, hasta que solo le des el nuevo. El proceso debe ser tan lento como para que no ocurran cambios en su intestino.
Si tienes un gato o un perro quisquilloso, a veces es mejor eliminar una cantidad muy mínima del alimento actual y remplazar esa misma cantidad con el alimento nuevo, además debes mezclar bien el nuevo sabor con la comida anterior (para disimular lo suficiente el nuevo alimento para que el paladar de tu mascota exigente no lo rechace).
Las golosinas también pueden causar molestias gastrointestinales, así que comienza con uno o dos bocadillos pequeños del tamaño de un chícharo (incluyendo frutas y vegetales frescos) al día hasta que sepas cómo responderá el sistema de tu mascota.
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Otras causas de diarrea
Las sensibilidades o alergias alimentarias son otra causa común de diarrea tanto para perros como para gatos. Lo que muchos veterinarios identifican como síndrome del intestino irritable (SII) en realidad es una respuesta a algo en la alimentación o un desequilibrio del microbioma. Las sensibilidades a los ingredientes y el SII pueden causar heces sueltas intermitentes o diarrea.
La pancreatitis, que es la inflamación del páncreas, así como el sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO, por sus siglas en inglés) y la colitis (inflamación del colon) pueden tener diarrea como síntoma. Las infecciones virales y bacterianas en el tracto gastrointestinal pueden causar diarrea. Y los parásitos como la giardia son otro culpable. Este parásito microscópico que puede ser difícil de diagnosticar provoca episodios intermitentes de diarrea.
Imagina que tu perro o gato "sano", desarrolla heces sueltas intermitentes de la nada. No hiciste ningún cambio en su alimentación ni comió nada que no debería, solo tiene heces sueltas durante varios días. Pero en el momento en el que crees que debes llamar al veterinario, las heces se endurecen por sí solas. Así que asumes que todo está bien, y luego, días o semanas después ocurre otro episodio de diarrea. Cuando eso sucede es momento de pedirle al veterinario que verifique si tiene infección por giardia.
El estrés es otra causa de heces sueltas en algunas mascotas. La diarrea inducida por estrés ocurre cuando el peristaltismo, que es el movimiento ondulatorio del tracto GI que mueve los alimentos a través de los intestinos, aumenta debido a la ansiedad o el estrés.
Síntomas de la diarrea
Los síntomas de la diarrea pueden variar. Por supuesto, la frecuencia, urgencia y las heces sueltas y acuosas son los signos clásicos, pero también lo es el esfuerzo. Muchos dueños de mascotas confunden el estreñimiento con la diarrea porque ven al gatito encorvado en su caja de arena, o al perro encorvado afuera, y no demuestran gran cosa.
Lo que parece estreñimiento es en realidad otra señal de que tu mascota tiene diarrea. La diarrea altera las contracciones rítmicas normales y las sensaciones del tracto GI, lo que hace que tu perro o gatito sienta la necesidad constante de evacuar. Es por eso que está encorvado y haciendo algún esfuerzo.
Si tu gato tiene diarrea, solo basta con revisar su caja de arena. Puede ser un poco más difícil identificar a los gatos y perros que viven al aire libre, por lo que, si ves que tu perro o gatito está encorvado, debes buscar heces sueltas, marrones o acuosas. Si encuentras alguna, es más probable que tu mascota tenga diarrea en lugar de estreñimiento.
Otros síntomas que pueden ir de la mano con la diarrea incluyen letargo, pérdida de apetito, fiebre y deshidratación. Por lo general, las mascotas jóvenes y sanas tienen un solo episodio de heces sueltas o diarrea y ya. Sin embargo, si tu perro o gato tiene episodios crónicos de diarrea, corre el riesgo de debilitarse y enfermarse.
Los cachorros y gatitos, las mascotas adultas pequeñas y los animales mayores corren un mayor riesgo de deshidratarse incluso aunque solo se trate de un episodio de diarrea. Si tu perro o gato parece estar bien y saludable después de un ataque de diarrea, te recomiendo que le pongas mucha atención. Pero si notas que tiene letargo, fiebre o algún cambio en su comportamiento, debe llamar al veterinario de inmediato.
Si tu mascota parece estar bien, pero tiene episodios recurrentes de diarrea que no parecen resolverse o episodios que duran más de 3 días, también debes llamar al veterinario para programar una cita.
Si tu perro o gato expulsa sangre en sus heces o si notas debilidad u otros signos de debilitamiento junto con diarrea, es importante que lo lleves de inmediato al veterinario.
Cómo tratar la diarrea en casa
Si u perro o gato goza de buena salud y su comportamiento es normal, te recomiendo suspender la comida (nunca el agua) durante 12 horas. Un ayuno a corto plazo le da la oportunidad al tracto gastrointestinal de descansar, repararse y restaurarse. La única forma en la que los tejidos pueden sanar es al descansar.
Después del ayuno alimenticio de 12 horas, debes continuar con una dieta blanda. Recomiendo pavo molido cocido y sin grasa, molido con puré de calabaza al 100 % (calabaza enlatada o fresca al vapor, si está disponible). Si no encuentras calabaza, puedes utilizar camote cocido o incluso papa blanca cocida.
Muchos veterinarios aún recomiendan una dieta blanda de carne molida y arroz, pero incluso la carne molida más magra contiene grasa que puede empeorar el malestar gastrointestinal, por eso se recomienda la carne sin grasa para dietas blandas. Puedes encontrar pavo molido sin grasa o pechuga de pavo en la mayoría de los supermercados.
El arroz es un carbohidrato con mucho almidón que tiene un alto índice glucémico y puede empeorar algunos casos de SIBO. Y si tu mascota sufre de mala digestión o malabsorción, el arroz a menudo también pasa muy rápido por el sistema digestivo, por lo que podría salir de la misma manera en que entro. Esto te dice que no le has proporcionado muchas calorías o nutrición, o suficiente fibra soluble para ayudar a calmar un tracto GI irritado.
El puré de calabaza al 100 % proporciona alrededor de 80 calorías y 7 gramos de fibra soluble por taza, en comparación con 1.2 gramos de fibra en una taza de arroz blanco cocido. La fibra soluble (del tipo que se disuelve en agua para formar un gel viscoso) en la calabaza cubre y alivia el tracto gastrointestinal. La fibra soluble también retrasa el vaciado gástrico, lo que ralentiza los tiempos de tránsito GI y ayuda a revertir los efectos del aumento del peristaltismo.
Cuando los animales tienen diarrea, pueden perder electrolitos importantes, incluyendo potasio, lo que los pone en riesgo de deshidratación. La hipopotasemia, o niveles bajos de potasio, pueden provocar calambres, fatiga, debilidad e irregularidades en el ritmo cardíaco.
La calabaza es una excelente fuente de potasio, con 505 miligramos de potasio natural por taza. La calabaza es más segura que el arroz para las mascotas con diabetes. Y a la mayoría de los animales les encanta, incluyendo a los gatos.
Dado que los perros y los gatos no tienen un requerimiento nutricional de granos, darles un alimento proinflamatorio como el arroz cuando ya tienen malestar gastrointestinal es contradictorio. También existe el tema de la contaminación por arsénico en el arroz.
Mezcla el pavo cocido y la calabaza, hasta lograr una mezcla 50/50, y dáselo a tu mascota hasta que se resuelva la diarrea. Si no desaparece dentro de los tres días con una dieta blanda, es momento de llamar al veterinario.
Consejos adicionales
También te recomiendo tener a la mano un poco de olmo resbaladizo o carbón activado de coco. El olmo resbaladizo es una fuente de fibra neutra que ayuda a aliviar los episodios de diarrea. Lo llamo el "Pepto-Bismol de la naturaleza" porque reduce la inflamación gastrointestinal, el recubrimiento y calma los intestinos irritados. Dale a tu perro o gato media cucharadita o una cápsula por cada 10 libras de peso corporal con cada comida blanda.
El carbón activado de coco es muy aglutinante y ayuda a retardar las heces voluminosas y acuosas. También es recomendable añadir un probiótico de buena calidad una vez que las heces comiencen a reafirmarse.
Además del olmo resbaladizo, el carbón y probióticos, muchos dueños de mascotas tienen buenos resultados con hierbas como la menta, el hinojo o la manzanilla. Éstas son efectivas para aliviar los cólicos y otros síntomas gastrointestinales que acompañan a la diarrea. También existe un tratamiento para la diarrea de venta libre, listo para dosificar, llamado Diagel, que es muy efectivo para los episodios ocasionales de indiscreción alimentaria.
Cuándo llamar a tu veterinario
Si la diarrea de tu mascota no se resuelve o es continua, te recomiendo que recojas un poco de sus heces. De lo contrario, es posible que tu veterinario tenga que extraer de forma manual una muestra, lo que le causara mucha incomodidad y sufrimiento a tu mascota.
Lo más probable es que tu veterinario haga un análisis de sangre para detectar pancreatitis, además de evaluar las heces para determinar si hay infección o parásitos presentes. También debe tratar a tu mascota por deshidratación si es necesario, con líquidos por vía intravenosa (IV) o subcutánea (SQ).
Existen varias pruebas de heces que pueden detectar algunas de las razones de los problemas intestinales, incluyendo un panel de diarrea, que analiza los agentes bacterianos o virales comunes que causan diarrea. También es importante una segunda prueba para verificar si hay antígenos de parásitos o huevos, y si las heces blandas han ocurrido con cierta regularidad, un análisis de microbioma puede ser efectivo para determinar si produce disbiosis.
Estrategias para prevenir la diarrea
Si tu mascota es un cachorro, lo más probable es que se meta en la hierba, estiércol, palos, rocas, tierra y quién sabe qué más cada vez que sale. Es importante supervisar a los perros muy jóvenes. Si tienes un gato que está obsesionado con las plantas que tienes dentro de casa, también debes supervisarlo.
Los cachorros rescatados por lo general albergan parásitos internos. Si la madre tuvo parásitos durante el embarazo, la camada también los tendrá. Las madres de camadas bien criadas se deben examinar en busca de parásitos antes de cruzarse, y a la camada también se le debe realizar análisis de parásitos antes de encontrar un dueño.
No recomiendo utilizar medicamentos antiparasitarios o desparasitantes a menos que la prueba de heces determine que son necesarios. Desparasitar a los animales que no tienen parásitos puede empeorar los problemas intestinales, por lo que nunca recomiendo desparasitarlos nada más "porque sí".
El problema es que no existe un antiparasitario universal. Un ascáride y anquilostomiasis, tenia, coccidios y giardia requieren diferentes antiparasitarios con diferentes programas de dosificación; una dosis de un medicamento antiparasitario no eliminará todos los parásitos, y adivinar es una mala idea, ya que puede hacer que y tu mascota se sienta peor.
Te recomiendo que le preguntes a tu veterinario qué parásito específico tiene tu perro o gato antes de darle lo que podría ser un medicamento innecesario con efectos secundarios.
Mantenga las plantas de tu casa tóxicas fuera del alcance de tu mascota. Es importante que tu casa sea adecuada para los cachorros y gatitos. Debes revisar cada habitación y asegurarte de que no haya nada mortal en lo que tu mascota pueda meterse. Los animales jóvenes son curiosos acerca de su entorno e investigan con la boca.
Tener un nuevo cachorro o gatito es el mejor incentivo para mantener un hogar limpio y ordenado. De hecho, es importante recoger cualquier alimento que se caiga al suelo. También te recomiendo que hagas un inventario de productos químicos domésticos (incluyendo los ambientadores enchufables). Optar por productos de limpieza ecológicos y eliminar los posibles residuos de químicos dentro y alrededor de la casa reduce la exposición y la posibilidad de consumo accidental.
Aunque los trastornos digestivos es parte de tener una mascota, una dieta blanda y remedios calmantes como el olmo resbaladizo y el carbón activado de coco por lo general son efectivos para controlar los episodios ocasionales de diarrea, tanto en perros como en gatos.